La Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta de Castilla y León y la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León (FDMESCYL) han puesto en marcha un programa de autoprotección en montaña con el objetivo de promover la cultura de la prevención y reducir el número de accidentes en los espacios naturales de la Comunidad.
La directora de la Agencia, Irene Cortés, y el presidente de la FDMESCYL, Álvaro Ramos, han presentado esta iniciativa que contempla la instalación de puntos móviles de información en cuatro de los denominados “puntos negros” de la montaña castellana y leonesa: la Plataforma de Gredos, la Ruta del Cares, el ascenso al Gilbo (Riaño) y la Sierra de Guadarrama. Estas unidades ofrecerán información práctica a los montañeros sobre la preparación de las rutas, las condiciones meteorológicas, el material necesario y las pautas básicas de actuación ante emergencias.
Cortés ha destacado que “el 83 por ciento de los incidentes en montaña requieren asistencia medicalizada; el 21 por ciento son graves y el 29 moderados. Por eso, es fundamental una campaña de autoprotección en la montaña”, subrayando además que el grupo de rescate de la Junta es el único servicio público autonómico en España que cuenta con personal sanitario incorporado.
Los puntos móviles, dotados con una furgoneta rotatoria y personal especializado, estarán operativas especialmente en los periodos de mayor afluencia, como la primavera y el verano. Junto a estos puntos de información, el programa incluye otras iniciativas que se desarrollarán entre 2025 y 2026. Se realizarán conferencias y diferentes charlas en centros escolares y centros de formación deportiva y de emergencias, con el fin de transmitir la cultura de la autoprotección desde edades tempranas y entre los futuros profesionales del sector. La campaña también abordará cuestiones como la responsabilidad civil en las actividades de montaña, la importancia de la formación en primeros auxilios y la atención a personas accidentadas mientras llega la asistencia del 1-1-2.
Para Álvaro Ramos, presidente de la FDMESCYL, la seguridad es un “pilar transversal que recorre toda la actividad de la Federación”, y este programa permitirá mejorar la calidad de la divulgación y de la formación de los montañeros y senderistas. En este sentido, recordó que “el primer paso para disfrutar de la montaña con seguridad es tener un plan: saber a qué hora salimos y regresamos, comunicar nuestro itinerario y, siempre que sea posible, no hacerlo solos”. También insistió en la necesidad de consultar la meteorología, llevar vestimenta adecuada, agua, comida, ropa de abrigo y un botiquín básico, así como conocer los protocolos de emergencia.
Ramos recordó que el teléfono de emergencias 1-1-2 puede marcarse incluso sin cobertura de la compañía telefónica, siempre que el dispositivo tenga batería, y que es recomendable llevar baterías auxiliares, un GPS o aplicaciones móviles específicas para facilitar la localización en caso de rescate. “Se trata de salir con unos mínimos que pueden marcar la diferencia entre un susto y una tragedia”, afirmó.
Por su parte, Irene Cortés resaltó que muchas incidencias se deben a la falta de equipamiento, de agua o de alimento suficiente, independientemente de la edad o experiencia de los senderistas. “La mayoría de los percances no están relacionados con la dificultad de la ruta, sino con la falta de planificación. Por eso queremos que cada persona sea consciente de que la seguridad empieza antes de ponerse las botas”, explicó.
Con este programa, financiado y apoyado por la Junta de Castilla y León, que incluye la cesión de una furgoneta para labores divulgativas, el Centro de Emergencias de Castilla y León y la FDMESCYL refuerzan su compromiso conjunto con la prevención, la educación en seguridad y la cultura de la autoprotección, pilares esenciales para un montañismo responsable, sostenible y seguro.