Esta mañana nos despertamos con la excelente y esperada noticia de que Carlos Soria había alcanzado la cumbre del Manaslu, de 8.163 metros de altitud, la octava montaña más elevada del planeta.
Una cima que ya había pisado en el postmonzón del año 2010, pero que había intentado anteriormente en 1973 y 1975. Fue precisamente en esta última expedición cuando se consiguió el primer ochomil principal para el alpinismo español, y en la que Carlos tuvo una destacada actuación.
En esta ocasión ha estado acompañado en la cima por su compañero y amigo en las últimas expediciones, Sito Carcavilla, y los sherpas Mikel, Nima y Phurba. Todo el grupo ya se encuentra descendiendo sin novedad en el momento de escribir estas líneas.
A sus 86 años, Carlos es un alpinista sobresaliente en la historia de este deporte en nuestro país. No solo por sus últimas hazañas, que son una lección de perseverancia, buen hacer e ilusión, sino porque desde hace más de seis décadas lleva afrontando escaladas y ascensiones de primer nivel, suficientes para llenar páginas y páginas de historia.
Por todo ello, Carlos Soria es querido y admirado por toda la comunidad alpinística internacional.
¡Enhorabuena, amigo! Tu ejemplo es vivificante para todos, tanto para los jóvenes como para los que ya peinan canas, y nos demuestra una vez más la verdad de la frase:
“Donde hay una voluntad, existe un camino.”
Texto del montañero Isidoro Rodríguez Cubillas

Carlos Soria e Isidoro Rodríguez Cubillas

Ana Isabel Martínez, Carlos Soria y Mari Carmen Arribas

Campo Base del Everest 2001 Carlos Soria, Martín Ramos Tente Lagunilla y Miguel Ángel Pérez

Carlos Soria y Txutxi Ubeta

Cima del Manaslu | Foto de Martín Ramos