Durante las últimas semanas, acudir a la Sierra de Guadarrama ha sido uno de los pasatiempos elegidos por multitud de turistas y montañeros segovianos y madrileños. Muestra de ello, cuando la meteorología invita a que así sea, son los interminables atascos que se generan en los accesos desde Madrid y el colapso de los aparcamientos de la zona, especialmente los de Navacerrada y Cotos.

Estos aparcamientos, situados uno en suelo segoviano, el otro en suelo madrileño y los dos junto a la línea que separa Castilla y León de la Comunidad de Madrid, guardan ciertas particularidades que se han acentuado con los cierres perimetrales y la prohibición de cruzar los límites de ambas comunidades. Estas limitaciones han generado problemas y han obligado a las administraciones a ponerse de acuerdo para tratar de buscar una solución. O al menos solo en un caso.

Según entendemos desde la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León (FDMESCYL), estas soluciones solo han llegado para contentar a la población madrileña, desatendiendo los intereses de los castellanos y leoneses. Desde el pasado 9 de enero, la Junta de Castilla y León estableció una excepción al cierre perimetral de la autonomía, permitiendo legalmente a la población de la Comunidad de Madrid acceder al aparcamiento de Navacerrada, situado en la provincia de Segovia, concretamente en el término municipal de la Granja de San Ildefonso.

En el caso contrario se encuentra el aparcamiento de Cotos, que situado en suelo madrileño junto al límite de Segovia no cuenta con un marco legal para que los castellanos y leoneses puedan hacer uso y disfrute de él, viendo como en su caso las posibilidades de aparcar para pasar el día en la Sierra se reducen a la mitad. El colectivo montañero segoviano, denuncia la desigualdad que se ha generado con esta medida. “Nadie entiende como, si se puede llegar a un acuerdo en Navacerrada, que puede ser entendible dadas las circunstancias, en Cotos -que ocurre exactamente lo mismo- no hayan encontrado la misma solución”, comentan.

Además, este colectivo denuncia que con estas restricciones los usuarios castellanos y leoneses “no pueden acceder a la estación de Valdesquí o transitar por rutas que nacen cerca de ese aparcamiento y discurren por territorios madrileños, como Cabezas de Hierro o la ascensión sur del Peñalara”, a diferencia de lo que ocurre en Navacerrada, “donde los montañeros madrileños transitan sin ningún problema por La Mujer Muerta, por la vertiente norte de Siete Picos o el Camino Schmidt, que son zonas segovianas”.

La situación actual de confinamiento autonómico es probable que se extienda hasta prácticamente la llegada del verano por lo que lo más lógico y, casi cuestión de sentido común, sería llegar a un acuerdo con la Comunidad de Madrid para el aparcamiento en Cotos como el que se ha llegado en el aparcamiento de Navacerrada.

Javier González Lázaro, presidente de la FDMESCYL, asegura “que le parece perfecto que los madrileños puedan entrar en la comunidad autónoma de Castilla y León para disfrutar de la Sierra del Guadarrama en su vertiente segoviana, pero entendemos que los segovianos actualmente, y todos los castellanos y leoneses cuando se pueda, deberían poder acceder del mismo modo a estas zonas madrileñas tan próximas”.