Después de arreglar todos los permisos con el Ministerio de Turismo de Nepal salimos el 11 de Abril de Katmandú, dirección Lukla, donde comenzamos nuestro trekking y aclimatación. Subimos por el valle del Khumbu, pasando por Namche Bazar, el pueblo más importante del trekking al Everest. Nuestro recorrido va hasta Chukung un pueblo a 4730mt. De aquí subiremos hasta 5300mt donde montamos el C.I del Island Peak.
El día 19 de abril ascendemos el Island Peak de 6190mt., balcón impresionante del Himalaya.
Después de un día de descanso comenzamos el trekking de «los tres collados», todos por encima de 5900mt, el Amphu Langcha, el más técnico, lo pasamos sin problemas, montando cuerda fija, con nuestros 23 porteadores.
El día 24 de abril nos toca pasar el West Col, segundo collado que nos dicen que es menos técnico, más fácil. Madrugamos bastante porque hay que poner cuerda fija en toda la subida; son 300mt de desnivel pero con la roca muy descompuesta. Cuando ya casi habían pasado todos los porteadores se desprende una piedra de arriba y golpea en la carga de uno de los porteadores, desequilibrándole y haciéndole caer al vacío. Los porteadores se asustan por la muerte de su compañero y deciden bajarse de la pared. Como es lógico no quieren volver a subir.
Estábamos tan solo a 8 horas del campo base del Makalu pero a partir de ahora comienzan nuestros problemas. Hay que bajar todas las cargas de la pared y sólo dos portes se atreven a hacerlo ayudados por nosotros; esto nos lleva todo el día. Después un montón de llamadas de teléfono para intentar conseguir un helicóptero que nos venga a buscar a 5600mt y que nos ayude en el rescate del porteador pero todo fue en vano, imposible.
Tuvimos que andar 65km en tres días a una altura de entre 4500 y 5000 mt., realizando el trekking del Mera Peak que se recorre normalmente en siete días.
Bajamos otra vez hasta Lukla a 3300mt. Aquí más problemas, ya que uno de nuestros porteadores acusa ante la policía a otros porteadores de haber empujado a la persona que sufrió el accidente, resultado 5 porteadores en la cárcel y nosotros sin poder salir de Lukla hasta que todo se solucione.
En total entre conseguir un helicóptero y solucionar el problema llevamos 7 días de retraso.
Nosotros (Isabel y Rober) nos planteamos el coger el helicóptero para ir al campo base, ya que tenemos sólo 21 días para intentar subir la 5ª montaña más alta del mundo, encima el helicóptero nos dejaría a 2 días del campo base, teniendo que salvar un desnivel de 2200mt. Aparte el helicóptero nos supone un gran desembolso de dinero.
Al final decidimos ir e intentarlo, llegando al campo base el día 2 de mayo; 9 días más tarde de lo previsto.
La mayoría de las expediciones ya tienen todos los campos de altura montados y ya casi están listos para el ataque a cumbre.
El día 3 hacemos la Puja (una celebración para que la Patxamama nos proteja en la montaña) y esa misma mañana empezamos a montar los campamentos.
El día 10 hacemos un intento a cumbre con la mochila muy cargada y con el C1 y C2 montado. Llegamos hasta 7450, donde situamos el campo tres y allí pasamos 2 noches, pero decidimos bajarnos ya que no estamos bien aclimatados. Hay gente que ya esta haciendo cumbre estos días.
Bajamos al C. base (5700mt) y descansamos 2 días. El tiempo se nos acaba ya que para el día 23 tenemos que salir del Campo base; Josu y Xabi tienen una semana más para intentarlo.
Las meteos de las diferentes expediciones indican que el día 19 va a ser el mejor para intentar cumbre, buen tiempo y poco viento, como mucho 25km hora.
Así que el 16 salimos los 4 para cumbre, durmiendo esa noche a 6800mt en el C2.
Día 17 subimos la zona más dura de la pared, el Makalu La, hasta 7450mt; son 7 horas de subida en las que hay que estar muy atento por sus tramos mixtos y su fuerte pendiente.
Día 18 subida tranquila, pero la altura se nota muchísimo, subimos hasta 7700mt en 4 horas, montamos una sola tienda donde vamos a dormir los 4, bueno mal dormir.
Llega el día que tanto hemos esperado, salimos a las 12.00 am, primero salimos Isa y Rober, y un poco más atrás van Josu y Xabi que han tenido una pequeña equivocación, se han cambiado las botas ya que es el mismo modelo y sólo se diferencian en medio número, pero se dan cuenta y rectifican, eso les supone media hora.
La noche es muy muy fría, vamos moviendo los dedos de pies y manos todo el tiempo; estamos deseando que salga el sol pero todavía faltan muchas horas para eso.
Comenzamos a pasar entre la barrera de seracs que hay a 7850mt, difícil de encontrar por la noche, menos mal que hay huellas del día anterior.
Va pasando la noche y los pies cada vez están más fríos, pero también vamos ganando mucha altura. Al amanecer, con los primeros rayos de sol parece que el cuerpo resucita un poquito y los pies y las manos quieren dar señales de que siguen vivos; estamos ya a 8200mt para las 6 de la mañana.
Nos metemos en la zona más técnica del día de cumbre, un corredor con pasos mixtos y mucho ambiente; vamos muy contentos, estamos progresando muy bien y tenemos mucho día por delante.
Cuando estamos a 8400mt, a las 8.30 am comienza una fuerte ventisca, impresionante porque no hay ni una nube. El viento es cada vez más fuerte y no sabemos que hacer. La gente comienza a darse la vuelta; Josu y Xabi se la dan a 8200mt, y toda la gente que venía por detrás también. Nos damos cuenta que nos hemos quedado solos, sólo por delante un portugués, un francés y su porteador de altura.
Tenemos la duda de si intentar resguardarnos a esperar que amaine el viento o darnos la vuelta. Debido a la fuerte ventisca se nos cubren los cristales de las gafas de hielo; Isa intenta limpiarlas y se la cae un cristal de las gafas; ¡es imposible recuperarlo! Rober tiene la cara con un bloque de hielo que le coge la nariz y el lado izquierdo. La cosa se empieza a complicar y Isa toma la decisión, no podemos perder más tiempo y hay que salir de aquí.
La bajada fue durísima ya que se fue cerrando el día y debido a la fuerte ventisca se borró la huella de la gente que bajaba delante nuestro. ¡Lo que ha cambiado el tiempo en una hora!
Nos juntamos los cinco que quedamos en la pared para intentar encontrar la huella. Nos es muy trabajoso encontrar el camino de vuelta, Isabel piensa que si sigue así el tiempo, vamos a tener que vivaquear a más de 8000mt. Por fin encontramos un rastro de un trozo de cuerda fija y nos conseguimos orientar. Hacemos la travesía de entre los serac;
ahora si que tenemos más claro que vamos a llegar a nuestra tienda donde nos esperan Josu y Xabi , ya bastante preocupados por nosotros.
Esa noche fue muy dura sobre todo para Isa que no puede dormir en toda la noche debido a las molestias en el ojo, Rober también tiene muchas molestias en el pie derecho.
El día 20 nos cuesta salir de la tienda y empezar a desmontar. Bajamos hasta el C2 a 6800mt y nos quedamos allí a dormir.
Esa noche a Rober ya se le ha hinchado bastante el pie derecho y los dedos comienzan a darle señales de que hay que ir al hospital cuanto antes.
Bajamos muy cargados del C2 al C.base y nos cuesta bastante bajar. Rober va con su pierna derecha a rastras, ya que tiene 3 dedos del pie derecho congelados, y con el peso por esas pendientes, las congelaciones se agravan más.
Al mediodía llegamos los 4 al C.base agotados pero muy contentos por sentirnos a salvo y con muchas ganas de descansar.
Las congelaciones de Rober parecen más serias de lo que pensábamos por lo que el día 22 salimos del C.base Rober, un andaluz y yo en dirección al Campo Hillary (4700mt). Es un recorrido de 6h entre bloques de todos los tamaños, durísimo y eso que vamos con el minino peso; ya que al día siguiente va a entrar un helicóptero de rescate hasta ese Campo a 4700mt para sacarnos de la montaña y llevarnos a Katmandú.
En cambio Josu y Xabi tendrán que seguir andando durante 6 días hasta llegar al aeropuerto de Tumligtar a 600mt sobre el nivel del mar.
El día 24 se presenta el helicóptero a buscarnos y después de varios despegues y aterrizajes llegamos a Tumligtar, donde en una avioneta nos llevarán a Katmandú.
En Katmandú vamos a una clínica para revisar las congelaciones de Rober, y nos digan de que grado son y si hay que evacuar lo más rápido posible.
Allí estaremos día y medio contactando con la aseguradora y con la compañía aérea, para conseguir cambiar el billete de vuelta.
Por fin el día 26 conseguimos los vuelos para Madrid donde nos espera una ambulancia para trasladarnos a Zaragoza, donde ingresan a Rober para hacer el tratamiento.
Estamos muy cansados y con ganas de volver a casa, pero Rober tendrá que pasar 8 días en el hospital para completar el tratamiento. Yo paso unos días acompañándole, pero luego me tengo que ir a Burgos, ya que comienzo a trabajar.
Ahora estamos intentando recuperarnos lo mejor posible de las congelaciones y de la intensa experiencia que hemos tenido durante estos 2meses.
Queremos agradecer a nuestros colaboradores Trangoworld, Decoexsa, Caja de Burgos, Caja Círculo, Calcetines Mund e Isdin la ayuda prestada a la expedición.
Fotos y texto: Isabel García Arribas.