Ruta lineal de 20 kilómetros en el noroeste de la provincia de Zamora, dentro del sector meridional de la comarca de Sanabria, que une las localidades de Rihonor de Castilla y Calabor, pasado por Santa Cruz de Abranes, siempre próxima a la frontera con Portugal.
La ruta recomendada forma parte de un sendero homologado transfronterizo, señalizado con marcas de Gran Recorrido (GR 298) en la línea divisoria entre Zamora y el norte de Portugal.
El punto de salida será la pintoresca localidad de Rihonor de Castilla, junto al río Fontano y en cuyas calles encontramos la frontera con Portugal. Tomamos la ZA-921 en dirección norte, una carretera que abandonaremos unos metros después de salir del pueblo para seguir por un camino que sale a nuestra izquierda, en dirección al fondo del valle del Río Fontano. Entramos en un medio de gran humedad edáfica y desarrollo de la vegetación, con un importante bosque galería asociado al río Fontano, que nos veremos obligados a cruzar en un par de ocasiones.
Al final de este tramo, el bosque tiende a desaparecer y es sustituido por formaciones matorral y los afloramientos de las ubicuas pizarras paleozoicas. Comenzamos un ascenso hasta el Mirador Entra por las Aguas, donde tendremos fantásticas vistas del valle del río Fontano que acabamos de recorrer. Seguimos subiendo hasta llegar a un cruce con postes y flechas que nos señala la presencia de una derivación hacia el Mirador del Cueto, al que merece la pena acercarse. Con una altitud de 952 metros y una amplia cuenca visual este mirador constituye un magnifico lugar para contemplar el paisaje de estas comarcas del noroeste zamorano, y en especial de los singulares relieves de la Sierra de la Culebra.
El paisaje geográfico pivota en dos elementos. El primero de ellos lo constituye el relieve de tipo apalachense característico de la Sierra de la Culebra, zona de media/baja montaña con base en una la alternancia de rocas duras (cuarcitas) y blandas (pizarras) que fueron depositadas en bandas estrechas y que responden desigualmente al empuje tectónico y a la erosión diferencial, dejando en resalte las crestas de la dura cuarcita que se nos muestran como modestos picos montañosos, como podemos ver desde el Mirador del Cueto. El segundo pilar para entender el paisaje geográfico corresponde a los procesos de abandono de la población y, por tanto, de la actividad tradicional agrícola y ganadera, manifestado en la gran extensión que abarcan pastizales y matorrales de ericáceas, además de los pinares de repoblación. Un territorio muy amenazado igualmente por la proliferación de incendios forestales.
Desde el Mirador del Cueto regresamos hasta el cruce y seguimos en dirección al Molino de Abajo por unos caminos recientemente desbrozados que nos fuerzan a descender para acercarnos al Molino de Abajo. No nos vamos a arrepentir de afrontar este pequeño desvío. El molino, bien conservado y restaurado, está enclavado en un bello lugar junto al tramo alto del río Fontano y un pequeño salto de agua.
A lo largo de la ruta podemos disfrutar de un varios molinos que han sido cuidadosamente restaurados, y en algún caso conservan incluso la maquinaria original que nos permite conocer su funcionamiento. Algunos de los molinos están datados a finales del siglo XVIII y muchos fueron gestionados comunalmente por los vecinos de los pueblos. La acumulación y canalización de las aguas utilizada para poner en movimiento las piedras de molienda suponían un importante ahorro esfuerzo y energía a la población, algo nada desdeñable en el marco de una economía de subsistencia acostumbrada a privaciones, esfuerzos y sacrificios.
Desde el Molino de Abajo volvemos unos metros sobre nuestros pasos para retornar al camino principal y ascender progresivamente hacia la localidad de Santa Cruz de Abranes. El camino discurre nuevamente protegido por una variada vegetación de robles y castaños. Llegamos a Santa Cruz de Abranes, pueblo bien cuidado en sus espacios públicos y con un rico muestrario de arquitectura tradicional, como por ejemplo la Campanica del Concejo, la Fuente y el Lagar, recientemente restaurado. A la salida del pueblo pasamos por el Nacimiento del río Vagre, en una zona umbrosa muy agradable donde también podemos contemplar espectaculares ejemplos de castaños de significativa talla y original porte.
A la salida de esta zona, a la altura de la Peña Centinela, entramos en un sector del recorrido de unos 4-5 Km a los pies de la Sierra de la Atalaya, donde iremos caminando por espacios de horizontes amplios y abiertos, dominado por el matorral y pastizal con alguna repoblación de pinar. Pasamos por el Observatorio de la antigua Casa de la Guardia Civil, un lugar ideal para la observación tanto de la fauna local como de unos cielos nocturnos libres de obstáculos y contaminación lumínica.
Atravesamos un espacio de vacío demográfico y progresivo abandono de la actividad agropecuaria tradicional que implican procesos de renaturalización, muy acosados por el fuego eso sí. Por sus características acogen una elevada variedad de fauna silvestre, destacando la presencia de mamíferos, principalmente ciervos, aunque también corzos y jabalís, que si tenemos algo de suerte podremos ver y en que temporada de berrea al menos podemos oír. Pero el mayor protagonista a lo hora de hablar de fauna en estas tierras es sin duda el lobo ibérico. Especie mítica, que a nadie deja indiferente, amado y odiado a partes iguales, que pese a todas las dificultades ha sido capaz de subsistir y conservar en esta zona una de sus mejores poblaciones del sur de Europa. El lobo convive entre el conflicto con ganaderos, que sufren las consecuencias de sus ataques, y la fascinación que despierta entre sus defensores, que trabajan en su protección y puesta en valor.
La Reserva Regional de Caza «La Sierra de la Culebra» creada en 1973 afecta al conjunto del municipio de Pedralba de la Pradería. La actividad cinegética cobra un gran significado en Sanabria y Aliste, con un relevante impacto paisajístico y económico en la zona.
Una vez pasado el conocido como Camino de los Contrabandistas, un nuevo tramo de la ruta comienza con el descenso a la localidad de Calabor, siguiendo el bonito valle del arroyo del Cabrón. El paisaje cambia sustancialmente y nuevamente será la vegetación, los prados y los cultivos que aprovechan la presencia de agua la que marquen nuestro tránsito.
El vaciamiento demográfico en el medio rural del que tanto se habla y sobre el que tanto se escribe en los últimos años, tiene en estos paisajes y comarcas del oeste y noroeste de la provincia de Zamora (Sayago, Aliste, Carballeda, Sanabria) uno de sus principales referentes simbólicos. Por poner un ejemplo, en Pedralba de la Pradería, municipio al que pertenecen las tres localidades por las que pasamos en la ruta, la población en el año 1950, antes del inicio del éxodo rural, era de 1431 habitantes. En 1981 con el comienzo del periodo conocido como la España de las Autonomías la población ya se había reducido a la mitad con 727 habitantes, pero siguió cayendo hasta apenas llegar en la actualidad a los 195 habitantes (dato del año 2024), esto es, apenas un 13% de la población que había a mediados del siglo XX y con densidades de población que ya están incluso por debajo de los 2 habitantes por kilómetro cuadrado.
Llegamos a la localidad Calabor donde encontramos otros de los molinos que dan nombre a esta ruta, Molino de la Puente, Molino de la Arraixada y el propio Molino de las Lameiras. A la salida de la localidad seguimos la ruta junto al río Calabor, que dejamos a nuestra izquierda, con desarrollo de vegetación de ribera y amplias e interesantes dehesas con presencia muy significativa de robles y algún castaño. Tras girar a derecha salimos del valle del río Calabor para ascender hasta la carretera ZA-925 que nos acerca a la frontera de Portugal, punto final de esta ruta. Podemos continuar recorriendo otras dos etapas que el GR 298 nos propone ya en Portugal.
Observaciones
- La descripción del itinerario es meramente indicativa, siendo necesario en cualquier caso planificar adecuadamente la actividad y adaptándola siempre a las condiciones meteorológicas del día, a nuestra forma física y experiencia en montaña.
- La ruta forma parte de un sendero homologado por la FDMESCYL en el otoño del año 2024 (GR 298) por lo que cuenta con señalización específica.
- Desde el Mirador del Cueto una amplia pista, también señalizada con marcas GR, nos lleva de regreso a la localidad de salida en Rihonor de Castilla
- La ruta se localiza en territorio incluido íntegramente en la Red Natura 2000, dentro de la Zona de Espacial Conservación (ZEC) de la Sierra de la Culebra y también forma parte de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica.
Cómo llegar
Desde la autovía A-66 llegamos fácilmente hasta la localidad de Puebla de Sanabria, donde podemos tomar la carretera ZA-921 que nos lleva a Rihonor de Castilla o bien la carretera ZA-925 que nos da acceso a Calabor.









