El día 24 de agosto de 2024 se ha celebrado en la zona del Mampodre, en Léon, un acto de homenaje a los tres guardias civiles, al comandante Emilio Pérez Peláez y al capitán Marcos Antonio Benito Rodríguez, ambos pilotos de helicóptero, y al cabo José Martínez Conejo, miembro del GREIM de Sabero, que sufrieron un accidente mortal, hace diez años, cuando el helicóptero de la Guardia Civil efectuaba una maniobra de rescate en la ladera nororiental del Pico de la Polinosa, para ayudar a un corredor de montaña que participaba en la XII edición del Raid Picos de Europa y que se encontraba accidentado con una fractura de tobillo.

Cuando se encontraban introduciendo al herido en el helicóptero, el aparato se precipitó contra la pared de la montaña y el brigada del GREIM de Sabero, Enrique Ferrero, tiró del herido en ese puntual momento, con la participación de Jose Martínez que, consciente del grave problema, empujó al herido hacia afuera, consiguiendo estos salvarse.

Un acto heroico de los miembros del cuerpo de la Benemérita, que tienen como divisa la ayuda y protección a las personas, y que a diario ponen todo su afán y su alta cualificación al servicio y,  en este caso, al rescate de los montañeros que se encuentran en problemas.

Familiares, políticos, como el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, el delegado de la Junta de Castilla y León, Eduardo Diego, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, o el teniente coronel Julio Ándres Gutierrez, Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de León, así como el capitán Fernando Rivero de la Jefatura del Servicio de Montaña en Jaca , y otros muchos compañeros del GREIM y de otras especialidades de la Guardia Civil, y gente de montaña, entre la que no podía faltar la representación oficial del montañismo de Castilla y León, con la presencia de Ana Isabel Martínez de Paz y Ramón Gutiérrez García, vicepresidentes de la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León.

Sumando unas doscientas personas, nos acercamos, caminando algo más de 7 km, a la ladera nororiental del Pico de la Polinosa, donde hace una década tuvo lugar el accidente. Allí, con unas emotivas palabras, el capellán de la Guardia Civil resaltó el acto, y con una ofrenda floral, se testimonió el cariño tanto a los accidentados, como al resto de los miembros del GREIM, a los que consideramos como los ángeles de la guarda del Montañismo.

El Montañismo se practica, en muchas ocasiones, en un entorno peligroso, y es por ello por lo que desde la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León, hacemos un llamamiento para la planificación y la prudencia en cualquier actividad, aconsejando que se asista a los cursos que imparte la Escuela Castellana y Leonesa de Alta Montaña, tanto de senderismo, escalada o alta montaña, para conocer las correspondientes técnicas de este deporte con los conocimientos esenciales para practicar nuestra especialidad con la necesaria solvencia.

Texto y fotografías Isidoro Rodríguez Cubillas