En la mayoría de las ocasiones, el medio donde practicamos nuestras especialidades deportivas se encuentra ubicado dentro de Zonas de Espacios Naturales.

Existen 4 tipos diferentes de Espacios Naturales Protegidos (ENP):

Parques: áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humana que, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geográficas, poseen valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente. Existen 3 categorías:

  • Parques Nacionales
  • Parques Regionales
  • Parques Naturales

Reservas Naturales: espacios naturales cuya declaración tiene como objetivo la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que, por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad, merecen una valoración especial. Existen dos categorías:

  • Reservas Naturales Científicas: son las que, por lo especial y específico de sus características, tienen un valor científico concreto.
  • Reservas Naturales Integrales: son las que contienen ecosistemas o comunidades en perfecto estado de conservación y que, por ello, deben gozar de una protetcción absoluta.

Desde el punto de vista urbanístico, conlleva la prohibición de cualquier tipo de aprovechamiento, de modo que el sistema deberá funcionar con la mínima intervención exterior posible, siendo el acceso de personas muy restringido.

Monumentos Naturales: espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de una protección especial. También están dentro de esta consideración las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos de la gea que reúnen un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, culturales o paisajísticos.

Paisajes protegidos: los espacios naturales que por su valor estético y cultural necesitan protección especial.

Se pueden obtener más información sobre cada uno de estos espacios en la web de la Junta de Castilla y León, www.jcyl.es, en el apartado del menú de Medio Ambiente.

La Ley 8/1991, de 10 de mayo, es la normativa que regula los ENP en Castilla y León y, en base al contenido de esta Ley, se van desarrollando las directrices de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y de los Planes de Regulación de Uso y Gestión (PRUG) de los ENP de nuestra Comunidad Autónoma.

La administración y gestión de los Espacios Naturales Protegidos en Castilla y León corresponde a la Consejería de Medio Ambiente, a través de la Dirección General, auxiliada por los Órganos Asesores correspondientes. Todo ello se realizará de acuerdo con los contenidos de los PORN, PRUG, Planes de Conservación y Normas de Protección.

La Consejería nombra un Director Conservador para la gestión de cada uno de los Espacios Naturales Protegidos.
La Dirección General ejerce una función de tutela, velando por el cumplimiento de las finalidades recogidas en la declaración del ENP.

Se crea el Consejo Regional de Espacios Naturales Protegidos, adscrito a la Consejería, como órgano consultivo y de cooperación en esta materia. Está formado por personas de representación institucional o de reconocida competencia en las diversas disciplinas relacionadas con el conocimiento, estudio, protección y gestión del medio natural. Su composición se establece por Decreto de la Junta de Castilla y León.
Dependiendo del Consejo Regional, se crea una Comisión Científica nombrada por el Consejero/a de Medio Ambiente.

Los Espacios Naturales Protegidos tienen un órgano asesor propio, denominado Junta Rectora, adscrito a la Consejería; siendo sus funciones las siguientes:

  • realización de todas las gestiones oportunas
  • velar por el cumplimiento de la normativa de cada espacio natural
  • informar de sus PORN y PRUG
  • aprobar las memorias anuales
  • informar de los planes anuales de trabajo a realizar en el Espacio Natural correspondiente
  • informar de los proyectos y propuestas de obras y trabajos que se deseen realizar por las diversas administraciones y que no estén contenidos ni en los PORN y los PRUG
  • elaborar la memoria anual para el Consejo Regional
  • elaborar sus propios presupuestos

Cada ENP tiene su propia estructura organizativa para su uso, gestión y administración, y cada uno de ellos se encuentra en una fase o etapa distinta en el diseño y funcionamiento de esa estructura organizativa (unos tienen formada su Junta Rectora y otros no, unos tienen PORN y otros no, etc…). No todos están en la misma situación.

Es muy recomendable que todo el colectivo montañero conozca y manje los documentos anteriormente descritos, para que pueda conocer y comprender la estrecha relación que existe entre su práctica deportiva y las disposiciones generales que la regulan dentro del área de los Espacios Naturales Protegidos.

Hay que recordar que “el desconocimiento de una norma no nos exime de su obligado cumplimiento”, queriendo decir esto, que la persona o personas que incumplan una norma por desconomiento de ésta, ni están excusados, ni exentos de responsabilidad, ni son ajenos a que la Administración competente inicie contra ellos las medidas sancionadoras correspondientes que estén establecidas a tal efecto.

La Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León es una entidad deportiva, no es una entidad ni científica, ni una entidad relacionada con la conservación de la naturaleza (que tenga mecanismos propios para conservar y proteger la naturaleza), no es una entidad local, ni es un órgano de la Junta de Castilla y León. Por tanto, no forma parte de la organización administrativa de los Espacios Naturales Protegidos en Castilla y León.

Nuestra Federación siempre está al servicio y a la entera disposición de cualquier órgano gestor de los ENP que acuda a nosotros en busca de información, orientación y asesoramiento sobre nuestro deporte y sus especialidades y sobre el uso que de los ENP podemos hacer los montañeros federados y de la influencia que este uso puede tener en esos espacios naturales. La FDMESCyL no puede influir en la reglamentación de los ENP de Castilla y León.

Las recomendaciones y observaciones que os hacemos desde la FDMESCyL son las siguientes:

  • antes de programar cualquier actividad que pase por un ENP se debe contactar con la autoridad competente para confirmar si el tipo de actividad a realizar es compatible con los usos públicos autorizados, si tiene que respetar alguna fecha concreta, si hay posibilidades de cambio de lugar o fecha, o si el número de participantes es asumible por la sensibilidad del espacio.
  • para cualquier duda, comentario, etc… se debe contactar con la autoridad competente de cada ENP
  • las fechas de anidadción son de febrero a junio de cada año.
  • si una especie debe ser especialmente protegida por diferentes motivos, viene establecido por principios científicos y medio ambientales, avalados por las Disposiciones Nacionales y Europeas correspondientes.
  • aunque una actividad haya sido hecha desde siempre en un mismo lugar y en la misma fecha por un club, éste, cada año, debe pedir autorización al ENP que corresponda.

Debemos poner un poquito de parte de todos para intentar evitar malos entendidos e incidentes con la Administración pertinente, que pueden afectar a deportistas, clubes y/o federación.

Hay que intentar buscar el equilibrio entre la práctica racional y responsable de nuestras especialidades deportivas con la protección y conservación del medio natural en el que las practicamos. El colectivo montañero es el principal interesado en que esto sea así.