Los techos de Castilla y León

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Los techos de Castilla y León

  • El día 11 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Montañas y por ello repasamos los diez techos de Castilla y León.
  • El montañero burgalés y escritor Nacho Sáez explica las cumbres más altas de nuestra geografía regional, que van desde los 2.650 metros del Torrecerredo en Picos de Europa a los 2.131 m del San Millán.

 

El ilustre alpinista Lionel Terray llamaba conquistadores de lo inútil a aquellos hombres que se afanaban en el estéril intento de alcanzar las cimas. ¿Cuál es la razón que empuja al  hombre en ese reto ascender las montañas?. Muchas veces puede ser la belleza de las cumbres, otras el espíritu de aventura o quizás la búsqueda de los propios límites en una ruta de alta dificultad. Sin embargo quizás la respuesta sea mucho más sencilla: “Porque están ahí”, fue la contestación que dio George Mallory a un periodista en 1923 cuando le preguntaron sobre el motivo que le impulsaba el acometer la ascensión del Everest. Simplemente se trata de ir en busca de lo más alto.

De hecho, de entre todos los criterios que suelen utilizarse a la hora de catalogar las montañas, el más común de todos es el de su altitud. Así, hace tiempo que está acuñado el término de los “14 ochomiles”, en referencia al listado que agrupa las montañas que superan dicha altitud, las más altas del planeta.  Y puesto que las listas están de moda, nosotros no íbamos a ser menos, así que vamos a aprovechar que el día 11 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Montañas para celebrarlo recogiendo en un listado los techos de Castilla y León, las montañas ubicadas en nuestra geografía regional  que presiden, desde las alturas, sus principales macizos montañosos.

Será posible cuestionar si estas montañas son las más bellas, las más interesantes desde un punto de vista técnico o las más sugerentes. Ahora bien, si quieres presumir de haber subido a los techos de las cordilleras de nuestra geografía, ya puedes calzarte las botas y poner rumbo a estas montañas:

  1. TORRECERREDO 2.650 metros. Picos de Europa

Los 2.650 metros de esta cumbre la convierten en el techo Picos de Europa, el conjunto montañoso más salvaje y agreste de toda la península Ibérica. Quien alcanza su vértice puede presumir, además, de estar al mismo tiempo en el punto más elevado de las Comunidades Autónomas de Asturias y de Castilla y León, puesto que ambas comparten fraternalmente la cima.

Esta montaña de forma piramidal y aspecto de inaccesible, se eleva más de dos mil metros por encima de la Garganta del rio Cares, escoltada por una veintena más de cimas, las más verticales y afiladas de toda la Cordillera Cantábrica, un maravilloso terreno de juego para los más avezados montañeros, escaladores y alpinistas de todo el mundo.  Su acceso resulta complejo y arriesgado por todas sus vertientes, aunque la cara sureste es en la que se localiza la ruta más habitual para hollar su cumbre.

  1. ALMANZOR. 2.591 metros. Sierra de Gredos

En plena sierra de Gredos,  en el corazón del que Unamuno bautizó como “espinazo de Castilla”, se alza la cumbre del pico Almanzor, punto más elevado de todo el Sistema Central. También denominada  Plaza del Moro Almanzor, toma su nombre de aquel líder militar, el  cual, según cuentan, habría intentado hollar su cima a lomos de su caballo.

Las grandes moles graníticas constituyen la seña de identidad de las cumbres que la acompañan, reflejando su esbelta silueta en abundantes  lagunas glaciares. La más famosa de todas, la Laguna Grande,  es un idílico rincón de nuestra geografía que bien merece una visita. Si bien el acceso más cómodo al circo glaciar donde se ubica la laguna es por la vertiente norte –desde la “plataforma” de Hoyos del Espino-, el que proviene de su vertiente sur resulta mucho más agreste y menos concurrido, aunque también más exigente.

  1. CURAVACAS. 2.524 metros. Cordillera Cantábrica

Si dejamos de lado el conjunto de los Picos de Europa  (que presenta  unas características geomorfológicas propias y muy singulares), la montaña más alta del resto de la Cordillera Cantábrica es Peña Prieta (2.540 metros), cumbre situada íntegramente en territorio cántabro.

Descendiendo de dicha cumbre hacia el sur, a poco más de ciento cincuenta metros, encontraremos una cota secundaria, ya en la provincia de Palencia, identificada  en los mapas con el nombre de Pico del Infierno y con tan sólo dos metros menos de altitud que su hermana mayor. Esta cota es, sin duda, la más alta situada en territorio de Castilla y León (y también el lugar más elevado de toda la provincia de Palencia). Sin embargo su escasa identidad hace que no pueda restar protagonismo al Curavacas, que realmente es la montaña (“con mayúsculas”) más alta de la Cordillera Cantábrica situada en territorio de Castilla y León.

  1. CANCHAL DE LA CEJA. 2428 metros. Sierra de Béjar

A  caballo entre las provincias de Salamanca, Ávila y Cáceres, se levanta la Sierra de Béjar, en la que se localizan las cumbres más occidentales del sistema Central que superan los dos mil metros de altitud. La sierra presenta una orientación noreste-suroeste,  integrando a su vez en su seno otros subsistemas como Sierra de Candelario, La Covatilla y el macizo de Vallejera, Neila, La Hoya y El Tejado.

El Canchal de la Ceja es su punto culminante, un fantástico balcón desde el que se divisan, hacia el este las más altas cumbres de Gredos. Accediendo desde la vertiente salmantina esta cumbre presenta un aspecto suave y alomado, que contrasta radicalmente con el paisaje que presenta su vertiente opuesta, donde se localiza la Garganta del Trampal, un paisaje que muestra los restos de un intenso pasado glaciar salpicado de interesantes lagunas.

  1. PEÑALARA. 2.428 metros. Sierra de Guadarrama

La sierra de Guadarrama constituye una de las alineaciones montañosas más importantes del Sistema Central. Esta sucesión de cumbres longitudinalmente se prolonga por más de ochenta kilómetros, alcanzando su punto más elevado en la mítica cima de Peñalara.

Esta montaña es uno de los  símbolos más íntimamente unidos a los orígenes del montañismo de este país. Su proximidad respecto de la capital de España hizo que por sus caminos y canales, aristas y lagunas se forjaran las primeras generaciones de montañeros. De hecho, uno de los clubes de montaña más antiguos e importantes de todo el país lleva con orgullo su nombre desde 1.915.

Su importante valor ecológico hizo que ya en 1930 esta zona fuera incluida en el catálogo de Sitios Naturales de Interés Nacional, formando parte, hoy en día, del Parque Nacional de Guadarrama.

  1. MONCAYO. 2314 metros. Sierra del Moncayo.

El Moncayo, también conocido como Pico  San Miguel, se localiza entre las provincias de Zaragoza y Soria, siendo su cumbre el techo del Sistema Ibérico. Sin embargo,  lo que hace más grande a esta impresionante mole es su disposición en el paisaje, por el hecho de ser una montaña exenta, muy alejada de otras cumbres y que sobresale casi dos mil metros por encima de las planicies del valle del Ebro.

Todos estos factores a buen seguro fueron determinantes para que desde tiempos inmemoriales hayan estado rodeada de un cierto halo, haciendo recaer sobre ella  innumerables leyendas. Una de ellas es la que cuenta que el nombre de Moncayo  procede de “Monte de Caco”, por localizarse aquí la tumba donde está enterrado el gigante mitológico Caco, derrotado por Hércules tras la dura batalla que se libró entre ambos en este mismo lugar.

Alcanzar su cumbre desde la vertiente castellana es un paseo largo pero exento de dificultad técnica que comienza en Cueva de Ágreda y que remonta el curso del río Trasmoncayo.

  1. PICO LOBO. 274 metros. Sierra de Ayllón

El Pico Lobo, constituye la máxima elevación de la Sierra de Ayllón. Las cumbres de esta cadena montañosa (modesta en extensión, pero con muchas cotas por encima de los dos mil metros), son las más orientales de todo el Sistema Central , marcando el límite natural entre las extensas llanuras castellanas y los agrestes paisajes que, hacia el sur, configuran la Serranía de Guadalajara.

Junto al Pico Lobo, el cordal principal de esta sierra se completa hacia al oeste con el pico Tres Provincias o Cebollera. En dirección contraria, hacia el este, la línea de cumbres enlaza a través del puerto de la Quesera con otras cotas muy interesantes, como es el caso del Parrejón o el pico de la Buitrera, en cuyas laderas  crecen importantes bosques de hayas (Tejera Negra, La Pedrosa, Montejo) que presumen con orgullo de ser los bosques de este tipo más meridionales de toda Europa.

  1. PICO URBIÓN. 2.228 metros. Sierra de Urbión.

Dentro del Sistema Ibérico se alza Sierra de Urbión con una personalidad diferenciada, definida por unas largas crestas de formas redondeadas que hacen de frontera natural entre Soria y La Rioja. Por debajo de estas líneas de crestas podremos encontrar los elementos propios de un paisaje modelado por el clima glaciar del cuaternario,  en el que son frecuentes las profundas cubetas ocupadas por impresionantes lagunas.

El punto culminante de esta sierra es el Pico Urbión, también conocido como la Muela de Urbión, con una altitud de 2.228 metros. A sus pies, justo debajo de la cumbre en su vertiente norte, se localiza la Laguna de Urbión, en la que nace el rio del mismo nombre, cuyas aguas desembocan a través del Ebro en el Mediterráneo. En la vertiente opuesta brota el rio Duero, que desagua en el Océano Atlántico a la altura de Oporto.

La ruta que nos conduce al pico Urbión desde Laguna Negra, fuente de inagotables leyendas, nos permite recrearnos en el paisaje característico de esta sierra, recorriendo majestuosos pinares, bordeando lagunas glaciares, para rematar por encima de los dos mil metros en las altas y venteadas crestas de roca desnuda.

  1. TELENO. 2.183 metros. Macizo Galaico-Leonés.

El macizo Galaico-Leonés es  un conjunto montañoso con líneas de cumbres que superan los dos mil metros de altura. Su redondeado relieve delata un pasado glaciar en el que los hielos cubrieron las cumbres, desplazándose a través de inmensas lenguas glaciales, conformando los circos y valles que ahora podemos contemplar.

El Teleno es la cumbre más alta de todo este pequeño macizo, que constituye la frontera natural para las comarcas de la Maragatería y de la Cabrera. Sus grandes proporciones hacen que sea una montaña visible desde muchos kilómetros a la redonda. Esta circunstancia a buen seguro ha sido clave para entender el magnetismo especial que ha ejercido desde la antigüedad para los habitantes de las comarcas más próximas. De hecho existen datos que dan cuenta de la existencia en esta zona de cultos vinculados con el dios Tilenus antes de la dominación romana.

  1. SAN MILLAN. 131 metros. Sierra de la Demanda

La sierra de la Demanda es un alargado macizo perteneciente al Sistema Ibérico que se alza en el sureste de la capital burgalesa. La sucesión de cumbres que constituyen su línea somital se levanta  por encima de los frondosos y extensos bosques  poblados por robles, hayas, rebollos, abedules y acebos, por los que se precipitan inquietas las aguas de los arroyos de montaña.

La cumbre más alta de toda la Sierra de la Demanda es el Pico San Lorenzo (2.271 metros), situado en la vecina provincia de La Rioja, siguiendo en altitud e importancia la cumbre del San Millán (2.131 metros) que se presenta así, además, como la más alta de toda la provincia de Burgos.

Si nos calzamos las botas de montaña para acometer la ascensión a esta cumbre por la ruta que parte de Santa Cruz del Valle de Urbión, pasando junto al refugio de la Zarcia, podremos ir remontando progresivamente el curso de las aguas hasta muy cerca de la misma cima en un recorrido de gran belleza en el que se encuentran representados muchos de los encantos que encierra esta bella sierra.

* Este artículo escrito por Nacho Sáez se publicó en el suplemento La Posada de El Mundo Castilla y León el viernes 8 de diciembre de 2017

2017-12-11T12:28:19+00:00 diciembre 11th, 2017|Destacadas, Noticias|0 Comments

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